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Asociacion Española para la cría y selección del Braco de Weimar - Club colaborador de la Real Sociedad Canina de España

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Influencia genética en el manto

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INFLUENCIA GENÉTICA EN EL MANTO por Vanesa Cadenas Valdivielso, veterinaria colegiada en Tarragona.

Trataremos de simplificar conceptos ya que la genética puede resultar costosa de entender para las personas ajenas a este campo, y la finalidad de este apartado es hacer fácilmente comprensible las variaciones que pueden darse en el manto del Weimaraner en función de la información genética. Antes de nada es conveniente introducir algunos conceptos importantes:

El DNA de las células se organiza en cromosomas y cada cromosoma contiene miles de genes que determinarán las características del individuo. El número de cromosomas depende de la especie, así el ser humano tiene el DNA organizado en 23 pares de cromosomas y los perros en 39 pares. En los mamíferos se distingue el cromosoma que determina el sexo, las hembras poseen el cromosoma X, llamado así debido a su forma, y los machos están determinados por el cromosoma Y que es más pequeño y contiene un número inferior de genes. El resto de cromosomas son los autosomas, los cuales determinan caracteres no ligados al sexo.

Las formas alternativas de un segmento de DNA que pueden existir en un determinado lugar de un cromosoma se denominan alelos. La posición exacta que ocupa el alelo de un gen en un cromosoma se llama locus (o loci en plural). Si para un locus existen más de 2 alelos posibles, se dice que ese locus presenta alelos múltiples.

 

El paso de genes de una generación a otra se denomina herencia. Para comprender mejor el proceso pondremos un ejemplo: si se produce la unión de un espermatozoide normal con un óvulo con un segmento alterado de DNA en uno de sus cromosomas, el descendiente resultante tendrá un alelo normal (aportado por el padre) y un alelo mutante (aportado por la madre) en el correspondiente locus. La característica que se expresará y será la que se perciba a simple vista será la aportada por el alelo dominante (se escribe en mayúsculas), sin embargo ese individuo podrá transmitir a su descendencia caracteres recesivos (minúsculas) que quedan enmascarados por el dominante.

El color es el carácter hereditario más fácilmente identificable y predecible. En mamíferos, el color de la capa se debe a la presencia en el pelo de gránulos pigmentados formados por melanina en un entramado proteico. Todos los colores caninos se producen por modificación de 2 pigmentos:

· Feomelanina: determina los colores claros (amarillos y rojos).

· Eumelanina: produce colores oscuros (negro, marrón y derivados).

En el Weimaraner son principalmente 6 loci autosómicos (A, B, C, D, S y T), algunos con múltiples alelos, los que controlan la producción y distribución del pigmento, aunque existen algunos más. A continuación se describen los distintos patrones que afectan al resultado final del color y marcas en la capa del Braco de Weimar:

Pigmentación – Locus B

El locus B determina si el color básico es el negro (B) o el marrón (b). El marrón también se conoce como color chocolate o hígado. Los Weimaraners son bb y los matices de gris típicos de la raza y reconocidos por el estándar están producidos por dilución del pigmento marrón.

Densidad – Locus D

El locus D determina la densidad del pigmento oscuro, es decir, el dominante D causa una pigmentación completa mientras que el recesivo d produce un pigmento diluido. Todos los Bracos de Weimar son dd, con lo que su capa es diluida y nunca completamente pigmentada. El efecto de la dilución dd hace que el color chocolate o hígado bb adquiera la tonalidad típica gris de la raza. El Braco de Weimar se caracteriza por los alelos bbdd que producen el color plateado. La dilución puede afectar en distintos grados por lo que algunos perros son más claros que otros.

Profundidad de pigmento – Locus C

Las series del locus C (chinchilla o plata) controlan el tamaño y número de partículas de pigmento. La teoría básica asigna las siguientes combinaciones en los matices del Weimaraner: CC para el gris ratón, Ccch para el gris plata y cchcch para el gris venado. En la práctica el asunto se complica ya que existen variaciones de color que pueden ser debidas a factores modificadores que actúan sobre el locus C produciendo diferentes grados de dilución del pigmento oscuro.

Manchas blancas – Locus S

Los alelos del locus S producen patrones blancos y están influenciados por modificadores genéticos que afectan a su expresión. Estos modificadores se llaman “más” (zona oscura, sin manchas blancas) y “menos” (menos zona oscura, más blanca) y son multifactoriales, es decir, su expresión está influenciada por factores ambientales, como la época del año, la edad de la madre o el ambiente uterino.

Todos los Weimaraners son SS dando un color sólido. Los modificadores “más” o “menos” proporcionan las marcas blancas que ocasionalmente aparecen en el cuello, garganta, pecho, pies, abdomen o el pene.

Moteado – Locus T

El alelo dominante T produce pequeñas manchas o salpicaduras pigmentadas en las zonas de color blanco. La mayoría de los Weimaraners son tt por lo que no presentan el moteado, sin embargo la raza lleva el alelo T, lo cual queda patente en los Bracos de Weimar con manchas en el pecho que son de color blanco sólido al nacimiento pero que al cabo de unas semanas se disimulan entre pelo gris produciendo un aspecto moteado.

Patrón oscuro – Locus A

Los alelos del locus A (Agouti) controlan la cantidad y la distribución regional de los pigmentos. Las interacciones entre ellos son complejas y no necesariamente uno es completamente dominante sobre los otros para todas las zonas del cuerpo.

En el Weimaraner existen 3 alelos:

· As: permite la distribución uniforme del pigmento oscuro sobre el cuerpo entero.

· A (Agouti): es el color básico de los caninos salvajes. Produce una banda de color claro en la punta del pelo o en una zona intermedia.

· at (patrón bicolor): produce marcas de color tostado-rojizo que son pelos naranjas o beige sobre los ojos, labios, mejillas, mandíbula, pecho, bajo la cola, de los pies al carpo y corvejones y extendiéndose hacia arriba por la cara interior de las extremidades. Este patrón recuerda al Doberman. En algunos individuos estas señales aparecen solamente bajo ciertas condiciones como la edad, la luz o la época del año. En las exposiciones caninas este carácter recesivo se penaliza por color atípico, ya que se trata de una capa bicolor en lugar de gris sólido.

Conclusiones

Como se ha visto, la genética es un tema muy amplio y complejo que admite múltiples combinaciones las cuales determinarán el aspecto físico de los animales, el que percibimos visualmente. No hay que olvidar, sin embargo, que muchas de las características comentadas no son perceptibles a simple vista pero sí pueden ser transmitidas a la progenie por tener un carácter recesivo, por lo que conviene estudiar a fondo los individuos utilizados en los programas de reproducción para evitar la transmisión de alelos indeseables como pueden ser las manchas blancas o el patrón bicolor que están fuera del estándar de la raza y que en una exposición canina serían motivo de descalificación. Estos animales podrían ser destinados sin ningún problema como animales de compañía o para la caza, pero no para los shows ni para la reproducción.

Es importante que los criadores reciban la formación adecuada en temas de selección y mejora genética por el bien de la raza y de los propios individuos. De esta manera además de mantener la raza dentro de su estándar se consigue reducir la prevalencia de animales afectados de enfermedades hereditarias.

 

Last Updated ( Monday, 04 March 2013 09:33 )  

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